PASEO CULTURAL POR LA VIDA Y EL ARTE DE SAN CAYETANO













 En Argentina, es muy común llevar una estampita de San Cayetano en la billetera, en el auto o guardada en la agenda, ya que para nosotros es el Santo al que le pedimos pan y trabajo. Después de la Virgen de Luján, es la segunda figura religiosa que más gente moviliza en el país. Lo curioso es observar cómo fue evolucionando la representación de este Santo a lo largo de sus 400 años de historia.y el significado diferente que tiene en otros países. 

A pesar de que existen múltiples retratos y pinturas de San Cayetano distribuidos por todo el planeta, su origen iconográfico se remonta a la Italia del período barroco. Allí nació Cayetano de Thiene (conocido en italiano como Gaetano), quien vino al mundo en Vicenza el 1 de octubre de 1480 y pasó a la inmortalidad en Nápoles el 7 de agosto de 1547. Vicenza es una ciudad que hoy en día es considerada de gran importancia por el patrimonio histórico y medieval que aún conserva. Está ubicada en el norte de la península, cerca de Venecia. 




ANDREA VACCARO 


Con el propósito de conmover y evocar emociones profundas, el arte barroco recurrió a una paleta cromática intensa y a contrastes sumamente definidos entre la luz y la opacidad. Dentro de esta corriente, Caravaggio se convirtió en una figura clave por su maestría en el tenebrismo. Sin embargo, el pintor napolitano Andrea Vaccaro optó por una versión más suavizada de esta estética barroca al crear una serie de tres lienzos (o tal vez más) consagrados a San Cayetano. La obra expuesta en el carrusel ilustra con precisión el acontecimiento místico central en la vida del religioso: el instante en que la Virgen María le ofrece al Niño Jesús para que Cayetano lo tenga en sus brazos. De acuerdo con diversos relatos biográficos, este suceso divino ocurrió durante la festividad navideña de 1517, mientras Cayetano se encontraba en la ciudad de Roma y la Virgen se manifestó ante él para confiarle al Niño Jesús


Este revelador suceso es el eje de la pintura de Vaccaro titulada San Cayetano ante la Sagrada Familia, una obra que cuenta con un formato de 123 x 76 cm. Del mismo modo, el artista plasmó la emotiva escena de La muerte de san Cayetano, complementando el conjunto con una tercera obra denominada Desinterés de san Cayetano, en la cual se le representa en el acto de renunciar a los bienes materiales. Estas tres pinturas poseen proporciones idénticas y pertenecen en la actualidad al acervo del Museo del Prado, una circunstancia histórica vinculada a que, durante el periodo de producción de las obras, el territorio de Nápoles se hallaba integrado a los dominios de la Corona de España.





MONUMENTO 


El monumento a San Gaetano Thiene (nuestro conocido San Cayetano) posee una historia singular y contradictoria que, paradójicamente, terminó estrechando su vínculo con los habitantes de Nápoles, la ciudad donde se erige. La iniciativa nació de los Padres Teatinos con el fin de celebrar la superación de la devastadora peste que asoló Nápoles en 1656, un cese que la fe popular atribuyó a un milagro del santo. La ejecución de la obra fue delegada al arquitecto Cosimo Fanzago, quien contó con la colaboración de Andrea Falcone, iniciándo los trabajos en el período comprendido entre 1657 y 1664. El planteamiento original contemplaba una estructura mucho más imponente y elevada, concebida a la manera de un obelisco majestuoso. Sin embargo, el proyecto original se vio alterado debido a una disputa por la columna que se pretendía utilizar, la cual fue reclamada por los propietarios del Palacio Pizano. 

Debido a este contratiempo, no fue sino hasta el año 1737 que la obra pudo culminar, situando sobre el pedestal una efigie confeccionada en hierro en lugar del mármol inicialmente previsto, la cual se alza apuntando con sus brazos abiertos hacia el cielo. Lejos de distanciar a la figura de la comunidad, este cúmulo de imprevistos pareció arraigar con mayor fuerza la devoción hacia San Cayetano entre los napolitanos, quienes expresan su fervor cada 7 de agosto mediante una procesión que rodea el monumento. En Nápoles lo consideran el Santo de la providencia, porque fundó el Monte di Pietá , una institución que ayudaba a los pobres prestándoles dinero para sus necesidades. evitando así que fueran estafados por prestamistas. 


BASILICA DE SAN PAOLO MAGGIORE. 


Ubicada justo en frente de la estatua, la Basílica de San Paolo Maggiore posee un pasado aún más remoto y atrapante. Fue erigida sobre las ruinas de un templo romano dedicado a los Dioscuros, del cual todavía se sostienen dos columnas de orden corintio. Aunque el virrey español Pedro de Toledo le otorgó el templo a Cayetano de Thiene en 1538, las obras para transformarlo en una gran basílica se iniciaron recién en 1570, con posterioridad al fallecimiento de Cayetano. En la actualidad, este templo resguarda los restos mortales del sacerdote.


TIEPOLO Y SAN CAYETANO  


Considerado el más grande decorador de su siglo, el pintor y grabador italiano Giambattista (o Giovanni Battista) Tiepolo (Venezia, 5 de marzo de 1696-Madrid, 27 de marzo de 1770) es una de las figuras más importantes del rococó italiano y el último gran representante de la pintura barroca. Su legado sobresale tanto en sus monumentales frescos murales como en sus obras al óleo sobre lienzo. Alrededor de 1730 él pintó una representación del santo con un enfoque más mundano, retratando a Cayetano de Thiene más en su faceta humana que en la mística. Así se lo ve en iglesias de EEUU, por ejemplo en  En esta obra de medio cuerpo, se lo muestra junto a sus escritos en alusión a su profesión de abogado, acompañado por lirios que representan la pureza. Actualmente, esta pieza forma parte del acervo del Museo de Bellas Artes de Río de Janeiro. Para comprender cómo se trasladó desde Italia hasta Río, cabe señalar que inicialmente pertenecía a la colección privada de una familia italiana. La colección de Angelo Antonio Rosea, destacado coleccionista romano del siglo XIX, fue comprada en 1862 por el emperador Pedro II de Brasil, último monarca del país vecino. Tras incorporarse al patrimonio cultural brasileño, dichos bienes artísticos se custodian en el Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro.



EL ESLABÓN DE GAETANO ZOMPINI 

Esta pieza de 1740, , adjudicada al ilustrador veneciano Gaetano Zompini (1700-1778), parece representar la siguiente fase en el desarrollo iconográfico de San Cayetano, situándose cronológicamente después de la renombrada pintura de Andrea Vaccaro sobre la manifestación mariana al santo. En el dibujo, concebido presuntamente con la finalidad de ser grabado, el religioso aparece ataviado con la indumentaria teatina,  y ya sosteniendo al niño Jesús, además de un lirio que aparece en otras pinturas . 

Según informaciones del  Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET), se tiene constancia de la conservación de cinco piezas gráficas de similar factura en instituciones como el Kupferstichkabinett y el Museo Británico. Zompini, cuya trayectoria artística se centró principalmente en capturar estampas de la vida cotidiana del pueblo llano y en colaborar con diversos maestros pictóricos, poseía una técnica que fue equiparada a la de Tiepolo; no obstante, careció de fortuna comercial y su existencia concluyó en un estado de extrema precariedad económica.


LA ESTAMPITA DE TU BOLSILLO. 


Así, más ó menos, se  fue “diseñando”, el San Cayetano que tienes en tu billetera o en tu casa, o al que le rezas. Un detalle más que sí sucedió en Argentina, es la espiga de trigo que no se encuentra en ningún cuadro ni pintura de otros países, o al menos yo no la encontré. Es que según leí en el fárrago de información que hay sobre este Santo, durante la crisis económica de 1930 en Argentina, (una de las tantas) el desempleo y el hambre golpeaban fuerte a las familias obreras. Ante la desesperación de la gente, el párroco del Santuario de Liniers, el Padre Domingo Falgioni, decidió replicar en las estampitas de San Cayetano la espiga de trigo que le había traído un trabajador que finalmente, luego de muchos rezos, había conseguido trabajo en un molino. No sé si es cierto, es lo que leí. 


IMPORTA? 

En realidad este paseo por las distintas escuelas pictóricas del barroco, y por las vicisitudes de la historia de

San Cayetano, no pretende ser más que un “paseo cultural”.

Porque no importa si San Cayetano tiene o no trigo en sus imágenes originales,

o si en España lo consideran el santo de las parturientas (Cayetano fue muy activo en ayudar a los enfermos

y en los hospitales) o si lo retratan con Jesús o con un libro (en ambos casos tiene justificación histórica) . Lo importante es la fe con la que oramos para que las cosas en nuestras vidas mejoren. 



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