DÍA INTERNACIONAL DEL CAFÉ. ¿SERÁ UN LUJO PARA POCOS?






 

Imaginen: ¿ Qué ocurriría si esa taza matutina de café que todos tomamos asiduamente, se transformara de la noche a la mañana, en un bien inalcanzable para la mayoría, o peor aún, si desapareciera por completo?. La causa principal de este escenario que para los que amamos el café  es casi apocalíptico, tiene que ver con  la alteración climática global, cuyos estragos amenazan con perjudicar la mitad de las tierras agrícolas situadas en el tradicional «cinturón del café». Aunque este sombrío panorama se estimaba originalmente hacia mediados de siglo (para 2050 aproximadamente) , las severas repercusiones socioeconómicas asociadas al fenómeno de El Niño sugieren que la crisis podría precipitarse antes de lo previsto.


LA CADENA DE VALOR

A fin de profundizar en este proceso de transformación, resulta oportuno examinar las particularidades de esta industria —tan apasionante como compleja— y analizar la estrecha correlación que existe entre los ciclos meteorológicos, el medio ambiente y los factores económicos.


El mercado del café comparte problemáticas severas con otros sectores agrícolas, como el del cacao (tema abordado en conocidos documentales de Netflix): por un lado, una inmensa base de caficultores y pequeños productores percibe ingresos mínimos, mientras que, por el otro, los actores más poderosos de la cadena de valor concentran las mayores ganancias. No obstante, existen iniciativas activas orientadas a mitigar esta desigualdad. Destacan organizaciones como la CLAC (Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo) y Fairtrade Certified —entre muchas otras—, además de marcas comprometidas con estas certificaciones, tales como Equal Exchange o Pachamama Cooperativa. Se trata de certificar los productos que respetan normas destinadas a fomentar medios de vida sostenibles, condiciones laborales seguras, y cadenas de suministro sólidas y transparentes.


En un mercado que mueve entre 250 mil millones (si sólo nos atenemos a la producción) y tal vez más de  500 mil millones de dólares al año si sumamos las grandes tostadoras, intermediarios, cadenas globales de cafeterías, y cafés de las más diversas clases, lograr  una producción sustentable, es un verdadero desafío. Esto se ve más claro si vemos como es la cadena de valor del café. Para que tengan una idea, lean  este recuadro. 



Efectivamente, la brecha más pronunciada en el precio del café se observa en el consumo en barra o mesa dentro de un establecimiento. Cuando se analiza una taza servida, el costo del grano crudo apenas representa alrededor de un 5% del valor final —e incluso menos, según el prestigio o la ubicación del lugar. Esto ocurre porque el cliente no está abonando únicamente la infusión, sino la estructura que la rodea: la renta del local, los servicios de luz y agua, los salarios del personal (baristas, atención al cliente y limpieza), los insumos complementarios como endulzantes y servilletas, el empaque desechable para modalidad take away, además de la rentabilidad del comercio.

Para mitigar este desequilibrio, han cobrado fuerza las cafeterías de especialidad y las dinámicas de comercio directo. Este enfoque busca suprimir eslabones intermediarios para remunerar con tarifas más equitativas a las comunidades agrícolas en origen, ofreciendo al mismo tiempo un producto diferenciado al consumidor. Grandes cadenas internacionales como Starbucks implementan negociaciones directas con productores en diversas regiones. De igual manera, en el ámbito local —por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires— destacan propuestas enfocadas en la trazabilidad y los micro-lotes, entre las que se encuentran pioneros como LAB Tostadores (con sucursales en Palermo y Echeverría), Cuervo Café y Café Registrado.


UN PRONÓSTICO QUE LO CAMBIÓ TODO


Pero todos estos esfuerzos, vueltas y e historias, podrían ser en vano. De hecho, la industria misma del café  que en la actualidad y según cálculos de varias organizaciones, entre ellas la Organización Internacional del Café, emplea a más de 100 millones de personas en todo el mundo, podría desaparecer o reducirse a su mínima expresión. De acuerdo a varios estudios, pero aquí citamos el del BID de 2020, expertos en cambio climático afirman que , las temperaturas globales continuarán elevándose durante este siglo, registrando aumentos de entre 1,5 °C y 4,5 °C en los meses más calurosos. Además, la comunidad científica advierte que atravesaremos períodos más prolongados e intensos de sequías y lluvias, lo cual dificultará aún más las actividades agrícolas. 


Para un adecuado desarrollo, las plantas de café requieren condiciones sumamente específicas de luz, humedad y temperatura. Estas características óptimas se encuentran principalmente en el denominado «cinturón del café» en América Latina, en determinadas zonas de Africa y Asia, y otros lugares comprendidos en la región entre los trópicos de Cáncer y Capricornio.


Sin embargo, este panorama tiende a modificarse. Hacia el año 2050, el incremento térmico reducirá hasta en un 50 % el área apta para el cultivo de café. Paralelamente, regiones que hoy no son idóneas podrían volverse propicias. Este es el caso de Nicaragua, donde se proyecta que la altitud óptima para estas plantaciones ascenderá de los 1200 a los 1600 metros sobre el nivel del mar para mediados de siglo.(comunicación del BID). 


VARIEDADES ARÁBICA Y ROBUSTA


Aunque los especialistas identifican cerca de 120 especies distintas de café en el planeta, la mayor parte del consumo global proviene de solo dos: Coffea arabica (Arábica) y Coffea canephora (Robusta). Actualmente, entre el 60 % y el 80 % de la producción mundial corresponde a la variedad Arábica, mientras que el 20 % a 40 % restante pertenece a la Robusta.


Ambas especies presentan diferencias sustanciales:

  • Arábica: Es el tipo de café más popular gracias a su perfil de sabor superior. No obstante, posee poca tolerancia al calor, baja productividad por planta y una alta susceptibilidad a la roya, viéndose gravemente perjudicada por el cambio climático.

  • Robusta: Produce granos más voluminosos, soporta mejor las altas temperaturas y resulta más fácil de cultivar.



La Arábica entonces de las cuatro variedades que vemos en el cuadro, es la que tendría menos posibilidades de supervivencia en ese futuro catastrófico que plantean los científicos. 


EL NIÑO COMO UN “AVANCE”


Y aunque la fecha para tomar “el último café” (como el tango “El último café” de Héctor Stamponi y Cátulo Castillo) sigue siendo 2050, el fenómeno denominado como El Niño ya está alertando a las organizaciones que luchan para mantener la industria. También puede ser un ejemplo de cómo la variación del clima influye en los contratos de futuro del café que se negocian en las bolsas de Nueva York (arábica) y Londres (robusta) . Según una Nota Ejecutiva reciente del CLAC (www.comerciojusto.org) con las primeras manifestaciones climáticas de El Niño en la región, el panorama del mercado cafetalero dio un giro radical para los pequeños productores a partir de septiembre. Tras haber registrado una contracción del 13 % hacia julio de 2026 —impulsada por las proyecciones de una producción récord en Brasil—, las cotizaciones internacionales experimentaron un notable repunte, justamente porque comenzaron a verse los primeros síntomas de El Niño . Según la Organización Internacional del Café (OIC), el precio indicativo compuesto (I-ICP) se elevó de US$ 2,59/lb (US$ 5.72 por kg) en julio a US$ 2,97/lb (US$ 6.55 por kg) en agosto, alcanzando los US$ 3,34/lb (US$ 7.36 por kg) al inicio de septiembre. 

En consecuencia, los grupos agrícolas que pactaron ventas futuras a las tarifas reducidas de julio enfrentan ahora la urgente necesidad de renegociar sus condiciones contractuales. (fuente: Clac, comerciojusto.org, Nota Ejecutiva) Podrán hacerlo? En verdad, legalmente no, pero tal vez hay cláusulas en los contratos que se lo permitan.

Para clarificar la situación: Un Contrato de Futuro de Café es un acuerdo legal y que yo sepa (puedo equivocarme) obligatorio,  para comprar o vender una cantidad fija de café en una fecha exacta del futuro, pero congelando el precio hoy. Es una herramienta financiera que se negocia en las bolsas de valores (como la de Nueva York) y sirve principalmente como un "escudo" para protegerse de las subas o bajas repentinas del mercado.

Los contratos de futuros son un juego de expectativas. El ejemplo de lo que pasó con El Niño lo ilustra a la perfección:
En Julio, un productor de café y una empresa tostadora o multinacional, (por ejemplo, no lo sé) firman un contrato de futuro para entregar café en septiembre, congelando el precio del producto a lo que valía en Julio. Ambos firmaron buscando tranquilidad.

Sin embargo, en Agosto, el fenómeno climático de El Niño provocó otras expectativas y tal vez demoras en las cosechas y los que negocian esos contratos, dentro de los que también hay simplemente inversores que no están relacionados con el mercado del café fueron cambiando el precio. Al haber menos café disponible en el mundo, el precio en la bolsa se disparó al triple. Espero que lo comprendan, porque no es tan simple. 
Imaginen lo que puede suceder con situaciones más extremas y volátiles. Un productor tratando de cubrir sus costos y obtener una ganancia, expuesto a pronósticos variables, y a los informes meteorológicos cambiantes que probablemente monitoreen los inversores en Nueva York y Londres. En fin, si viven en Argentina, creo que pueden entender perfectamente de qué les estoy hablando, aunque aquí aún no se cultive café en forma masiva.
Pero ojo, esto puede cambiar. Una de las zonas que podría verse "beneficiada" por el cambio en las variables climáticas globales, es justamente el norte de Argentina y el sur de Brasil. Actualmente zonas no tan aptas para este cultivo, pero que se volverían aptas por este fenómeno.

LUCHANDO POR EL CAFÉ


Igual, no teman. La ciencia, los cazadores de plantas, los agricultores y las organizaciones que los representan, no se rendirán tan fácilmente por un par de lluviecitas acá y otras sequías allá, por más que los mapas sean bastante desalentadores. 



Desde hace tiempo los sectores científicos están abocados a buscar que las especies del café sobrevivan al clima e incluso a las plagas, tratando de evitar el transgénico. Una de las primeras iniciativas partió de un país latinoamericano: Colombia. 


INNOVACIÓN GENÉTICA Y RESISTENCIA


Frente a las amenazas  para la variedad Arábica, la solución podría hallarse en el propio material genético de la planta. En la década de 1960, el centro de investigación colombiano Cenicafé —perteneciente a la Federación Nacional de Cafeteros— inició trabajos para crear variedades que integraran la calidad organoléptica del Arábica con la inmunidad a la roya característica del Robusta.


A partir de esas investigaciones se han alcanzado importantes hitos:

  • 1980: Desarrollo del primer híbrido colombiano, resultante del cruce entre la variedad Caturra y una cepa proveniente de Timor.

  • 2005: Lanzamiento de la variedad Castillo, diseñada para hacer frente a las mutaciones del hongo de la roya.

  • 2015: Presentación de la variedad Cenicafé 1, continuando con el programa de protección y mejora genética.


 Innovación biotecnológica en Centroamérica y el Caribe

Mediante el uso de biotecnología avanzada, el desarrollo de los híbridos de primera generación combina la excelencia sensorial de las cepas arábicas con la alta resistencia de plantas más robustas.

  • Centroamericano H1 / F1: Diseñado para soportar sequías intensas y temperaturas elevadas sin perder la calidad de taza premium (destacando por sus notas dulces y marcada acidez), desmitificando la idea de que la resistencia afecta negativamente el sabor.

  • Starmaya y Marsellesa: Reconocidas por su notable capacidad de adaptación frente al calor y la escasez hídrica durante la floración.

3. Especies alternativas:  Brasil y África

Frente a la vulnerabilidad genética del café Arábica tradicional ante el avance del cambio climático, centros de investigación como el Instituto Agronómico de Campinas en Brasil e iniciativas globales como World Coffee Research (mediante la red Innovea) evalúan especies previamente catalogadas como silvestres o de menor valor comercial:

  • Arara (Brasil): Variedad que destaca por su alto rendimiento en América del Sur, mostrando un excelente desempeño frente a sequías severas y temperaturas altas en áreas planas.

¿Surgimiento de una nueva variedad en Etiopía?

En tierras etíopes no se diseña un espécimen inédito mediante laboratorios; la verdadera riqueza reside en su hallazgo silvestre.

Etiopía representa el origen ancestral del café Arábica, concentrando el 95% del patrimonio genético global de esta planta. A diferencia del cultivo convencional estandarizado mundialmente, sus ecosistemas selváticos (destacando reservas como Kaffa o Bale) albergan más de 6.000 tipos tradicionales (heirloom) aún no identificados formalmente. 

  • Protección natural ante el clima: Investigadores pertenecientes al Royal Botanic Gardens, Kew constataron que en sectores áridos como Berbere (Harrar), persisten arbustos autóctonos capaces de resistir incrementos térmicos de 2 a 3 °C superiores al promedio general. 

  • Desarrollan un sistema radicular profundo y un follaje denso capaz de aminorar la deshidratación en un 30%. El propósito en Etiopía prescinde de la manipulación genética artificial, priorizando la salvaguarda de este tesoro botánico frente a la deforestación.

  • La misma organización de Londres, también descubrió especies muy interesantes en Sierra Leona, un poco más al sur de Etiopía. 

NUEVAS ZONAS POTENCIALES

Entretanto muchos ven "oportunidades" en esta virtual movilización en el cinturón del café. Así como los científicos señalan zonas en las que se dificultará la producción, también señalan otras que se volverán aptas y que actualmente no lo son. Dónde se encuentran? Cómo decíamos más arriba, el norte de Argentina, sur de Brasil, sur este de China, costa este de Australia, y sur este de EEUU, entre otras.


TRANSGÉNICOS? 


El concepto de transgénico implica alterar el ADN del café introduciendo elementos ajenos a la planta —tales como virus o genes de especies ajenas a la caficultura— con el fin de otorgarle una inmunidad total frente a las adversidades climáticas o las plagas. Esta práctica es habitual en la soja y en múltiples alimentos de consumo diario, respecto de los cuales frecuentemente desconocemos si poseen o no modificaciones genéticas.


Si bien se han registrado patentes y ensayos orientados a desarrollar resistencia en el café mediante esta técnica, estas opciones no están disponibles actualmente en el mercado comercial. Un gran número de científicos sostiene que su implementación resultaría perjudicial para la calidad del sabor y la integridad de la industria. Sin embargo, si ese escenario llegara a concretarse, ¿qué les podría decir?

En todo caso lo podemos debatir con un cafecito de por medio!!. 



Esta nota fue hecha con la ayuda de las Inteligencias Artificiales De Google, de Microsoft (Copilot) , y de Canva.  No habría podido desmenuzar la increíble cantidad de datos que me surgieron en la investigación (y los que me quedaron para futuras notas) de un tema tan candente como este. 


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